Respirando al son de la Bienal

Desde el seis de marzo hasta el próximo cinco de mayo, lugares emblemáticos de la ciudad califal acogen a grandes artistas como Marina Abramovic, Jesper Just o J. Ramón Moreno, entre muchos otros. Este año en plena primavera aterriza la XII Bienal fotográfica en CórdobaDespués del diluvio” -nunca mejor dicho-. Y supone un regalo para visitantes y ciudadanos, el poder disfrutar de grandes piezas artísticas. En esta edición hay un gran abanico de temas: rompedores, nostálgicos, religiosos o de denuncia social.

Espacios como la Iglesia de la Magdalena, la sala VIMCORSA, el Palacio de Orive o la Fundación de Antonio Gala, son sólo algunos de los destinos elegidos para esta ocasión. Además, mientras se hace el recorrido por estas historias, nos podemos permitir un agradable paseo entre las callejuelas cordobesas y al variar los estilos de diferentes autores, probablemente converjan  multitud de historias desde ángulos distintos.

Visitante contempla fotografía/Mar Morales
Visitante contempla fotografía/A.M.

El recorrido comenzó en la cocina, o lo que es lo mismo, The Kitchen, de la mano de Marina Abramovic. La paz de un sitio con frialdad que supone estar en una iglesia, hace que las fotografías y vídeos de la artistas sean aún más irresistibles. Considerada la “abuela del arte de la performance”, la fotógrafa proyecta sus frustraciones y anhelos en el espacio más doméstico, entre ollas y harina. La simetría y el luto de sus obras casan a la perfección con el escenario donde está la exposición, la Iglesia de la Magdalena. El final de la exposición te atrapa con un vídeo donde el cuenco de leche está a punto de derramarse y no se puede apartar la mirada de esas manos que aguantan y aguantan, hasta que no pueden más.

La segunda parada, muy recomendada, la protagonizan Fernando Bayona y Joaquín Juliá en el Teatro Cómico Municipal. Mientras que el silencio se apoderaba de la artista montenegrina, Marina Abramovic, las imágenes del proyecto What never was de Fernando Bayona es justamente lo contrario: furia, pasión y atrevimiento. Una habitación como único decorado y unas desgarradoras expresiones caracterizan esta serie. En la misma sala del teatro, viajamos por rincones vecinos de la mano de Joaquín Juliá con Canción de invierno en París.  El cordobés retrata  el refugio que es para muchos escritores esta ciudad bajo la luz bohemia al jugar con sombras difuminadas y formas románticas. Refleja lo que la ciudad esconde bajo sus conocidos iconos y permite alzar la voz a sus majestuosos rincones.

IMG_4513 copia
Observación del trabajo de Marina Abramovic/A.M

Cruzando al otro lado de la calle, a penas unos pasos, se encuentra la señorial Fundación Antonio Gala. Caminando por sus pasillos de techo de madera, se puede respirar frescura y creatividad que emanan pura cultura. Aquí, en su laberinto, se encuentran las obras de J. Ramón Moreno, con sus ruinas en las que incorpora de forma original y sutil otras piezas. Los graffitis, el paso del tiempo y unos intensos colores componen el proyecto denominado Ecos que parte de un trabajo previo, llamado  Deshabitaciones. Contextualiza de este modo cómo la naturaleza sigue su curso y el efecto que tiene sobre distintas estructuras (y lo que algún día fueron sueños y vivencias). Panorámicas y grandes fotografías que invitan al desasosiego y al recuerdo.

La última parada de este paseo la protagoniza Jesper Just con This Nameless Spectacle en la sala VIMCORSA. El diseño de pintorescos paisajes juega con pinceladas que transforman nuestra propia visión dándole un nuevo movimiento. El visitante puede viajar bajo la mirada del autor de manera amplificada gracias a la denominada forma precinemática. Y es que este paseo concluye con un film romántico algo ambiguo pero apasionado con dos protagonistas con perspectivas opuestas. Se trata de dos pantallas enfrentadas que juegan con el espectador. Éste, que se sitúa en el centro, está pendiente de la consecuencia de la acción de un lado sobre otro. La acción cobra vida por sí misma sin necesidad de palabras, como suele ocurrir en la pura realidad.

El recorrido fotográfico por estos lugares finaliza con la sensación de haber explorado otros mundos, otras mentes y cómo las visiones artísticas transforman nuestras percepciones de lo cotidiano. Un regalo para la vista, un disfrute para la desconexión y un placer para la admiración.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s